El odio es ese sentimiento profundo que ha nacido de la desesperación a lo largo de mi vida contigo. Y aún así te amaba.
-
-
Entradas recientes
Categorías
El odio es ese sentimiento profundo que ha nacido de la desesperación a lo largo de mi vida contigo. Y aún así te amaba.
El invierno es profundo, sinuoso, se construye y se destruye por los sueños perdidos de los hombres. Lejos del Otoño, mueve el cielo con sus nubes en dirección Sur, destino: Diciembre.
Abajo, abajo.. ¿qué es? Tan abajo.. Veámonos en el infierno.
Etwas heiteres,
etwas schöneres,
etwas besseres.
Verkünden kann es dir nicht mein Mund, Macht es dein Innerstes dir nicht kund.
Fue un momento extraño y maravilloso. De repente, mi mente se vació de todo. No había pensamientos ni nada de lo que preocuparse. Luego sentí mi cuerpo vacío, como si yo no estuviera allí, como si sólo contemplara la escena del interior de un tren sin estar presente. Los sonidos eran ahora tan nítidos que se hicieron palpables. Escuché la vida, proveniente de las risas de unas muchachas sentadas cerca de mí. Sentía que me elevaba, y, dejando de tocar el suelo, mi cuerpo levitaba, pudiendo morder el aire, sintiendo esa vida que me rodeaba en toda plenitud. El suave movimiento del tren, avanzando hacia un destino poco concreto del futuro, acentuaba la sensación. Se fue ese constante miedo a la muerte, se fue la inseguridad y la desconfianza que siempre apabullaban en este descontrolado ritmo de vida que tenemos. Y observé. Observé las cosas como son sin prejuicios. Agarré el tiempo. Y me sentí libre.
Como vino, se fue. Esa sensación duró unos segundos. Pero fue suficiente. La megafonía que indicaba la siguiente parada (demasiado cerca de la realidad) me despertó del ensueño. No importaba. Por un momento había podido sentir la felicidad.
El tejón de Imado
Querido Eloah:
Me has perdido. Creo que aún no te has dado cuenta. Después de todo lo que hemos vivido juntos a lo largo de los decenios, irónicamente, no me arrepiento de dejarte. Sé lo que te pasa: No esperas, pero no actúas, simplemente sigues una inercia infinita que podría alargarse hasta la eternidad que vives. Tu orgullo no te permite admitir la situación en la que te has quedado. Estás solo. Y no me arrepiento de nada.
Éramos grandes conversadores. Te contaba mis problemas y tú me calmabas. Lo mismo hacías con muchas otras como yo: Les dabas tu amor y dejabas que te amasen. No me importaba mientras me dejaras tener un hueco en tu corazón. Pero fuimos engañadas. Yo me fui, como aquellas otras mujeres que también habían dejado de sentir tu presencia hace mucho tiempo.
Mi viaje es largo, y pienso que en otro lugar me sentiré mejor, donde no me llegue tu voz ni vea tus imágenes. Posiblemente vaya con los ermitaños del Norte. Has dejado a mucha gente en la estacada, eso también me impulsó a emprender otro camino diferente al tuyo. Al igual que abandonaste a este mundo a su suerte, te quitaré de mi mente. Quedarás como recuerdo vago y distante, herejía de mis pensamientos.
En este último momento, en este escrito, me permito llamarte por tu nombre verdadero, el que nadie debe pronunciar. Quizás así te darás más cuenta de quién eres. ¿Acaso poseer la inmortalidad es lo que te ha hecho cambiar de opinión? Has dejado que perdamos la fe tan fácilmente..
Dejo esta carta a las faldas del altar donde, arrodillada, conversaba contigo. Espero que alguno de los que aún creen en ti te la haga llegar. Amén.
El tejón de Imado
Canta, musa. Canta, musa, y hazme cantar como sólo tú sabes que me gusta. Hazme cantar lo bello y lo amargo, la dicha y la espera de tiempos mejores. Cántame lo que quieres que cante por ti a quienes no pueden escucharte. Yo les contaré el amor y el lamento de los dioses.
La tarde se cierra y me sigues mirando tierna, invisible, musa, desde la orilla. Tus pies descalzos se refrescan en el agua. Sin abrir los labios murmuras poesía: «Ha comenzado la noche en los campos del Elíseo..»
Si pudiera acercarme más a ti sentirías que alguien roza tu piel de seda y tu cabello de lino, mas la gente me tomaría por loco, porque cada uno, pero nadie más, ve sus propias musas.
«Melpómene, dime, ¿hasta cuándo estarás ahí atormentándome? Apenas oigo tus versos. ¿Cómo podré así escribir?»
«Si eso deseas, no te quedes aquí. No me aguardes, sólo iré a ti cuando de verdad lo merezcas. Tienes valor, Homero, échate la toga y ve. No esperes a que la edad te haga sabio».
(traducción)
Primera voz:
Algunos han compuesto canciones por oficio, pero a mí en una ocasión Amor me dio el valor necesario para componer una canción. Ya que me hizo amar a una dama hermosa y discreta y de buena fama. Y yo, que prometí servirla durante toda mi vida, con corazón leal y sin pensar traición, cantaré, que es tan dulce su legado que no hay alegría para mí que no le deba a ella: tal es el pensamiento que alivia mi dulce mal y me hace esperar curación. Amor puede incluso tildarme de orgulloso y encerrarme por siempre en su prisión. Y ni siquiera entonces podría desdeñarlo; tan sutilmente sabe adueñarse de ti, que no es posible defenderse de su asedio: Fuerza y linaje de nada valen. Y si le place verlo rendido a su voluntad, estoy dispuesto a darle en prenda mi corazón, que entrego por completo. Por ello suplico merced, ya que nada mejor espero ni otras razones me mueven.
Segunda voz:
Largo tiempo me he guardado de cantar, pero ahora tengo motivos para sentirme dichoso, ya que un amor sincero me hace desear a la más virtuosa que pueda hallarse en el mundo. Ninguna otra puede comparársele, y amando a dama tan distiguida, siento gran deleite. Bien se puede demostrar que es muy sabrosa la vida, digan lo que digan, el bien amar.
Querido Amor:
Cada vez más me doy cuenta de que tardarás tanto en volver que ya no vale la pena esperarte. Esta mañana, al despertarme, volví a salir al jardín, como siempre hacíamos tú y yo, a observar mudos las primeras flores, o la caída de las hojas. Al salir de nuevo me doy cuenta de que estamos en primavera. Ya ni siquiera noto el paso del tiempo. Sin ti el tiempo no pasa ni más deprisa ni más despacio, es sólo como… como si no existiera. El esperarte se convirtió ya hace años en una rutina, y poco a poco va dejando sus estragos en mí. Ya ni siquiera recuerdo tu nombre, ni el color de tus ojos. Pero siempre me llega, en los momentos más inesperados, tu perfume. Y entonces recuerdo nuestras caricias y nuestros besos. Y recuerdo la increíble cantidad de amor que cabía en una sola mirada tuya.
He llorado tantas veces, en mi desesperación.. Las lágrimas se lo llevaron todo, lo bueno, lo malo.. Y dejaron sosiego, pero no me dejaron contigo. Recuerdo que lloraba por dentro la primera vez que te vi, y sólo con tu presencia me consolaste; lloraba al verte por la alegría que lo inundaba todo, y lloraba cuando me dejabas sola en la puerta de casa y me prometías que nos volveríamos a ver pronto. Por eso, quizá, si lloro volverás, y si lloro las lágrimas te traerán de nuevo para consolarme. Si vuelves recordaré el calor de tu abrazo, tu mano en mi mejilla, tus párpados entrecerrados, mirándome con esos ojos tan dulces, pero que ahora sólo recuerdo vacíos. Ya por más que quiera llorar se me secaron los ojos.
Miro por la ventana abierta y, entre los árboles, el viento me susurra los buenos tiempos. Recuerdo cómo grité “te quiero” entre los cerezos, cómo me abrazaste y pusiste en mi pelo una de aquellas flores rosadas, y cómo luego nos quedamos dormidos y la hierba te hacía cosquillas en la nariz. Aún me acuerdo de la pasión que nos despertábamos mutuamente y de cómo me susurrabas al oído que me deseabas; cómo hacíamos el amor, sin tabúes, entregándonos del todo, amándonos; y la calma que después llegaba, me acariciabas el pelo y me abrazabas, sin dejar que nuestros cuerpos se separasen y que se perdiera su calor. Recuerdo que decidimos olvidar las promesas para aprovechar el presente y seguir unidos hasta el solsticio de nuestros días.. Recuerdo las alegrías, nuestra felicidad, nuestras ganas de vivir. Entonces brindamos por el miedo, que, sin saberlo, nos ayuda a superarle y nos hace fuertes. Siempre estaba ahí, amenazando, ora en forma de celos, ora como pérdida.. Aprendimos a superarle, pero, maldito él, que, quemándonos, siempre nos persigue.
Fuiste el primer amor y te convertiste en el único. ¿Recuerdas lo que nos costaba separarnos cada vez que nos despedíamos? Ya, al final, no hizo falta, porque te llevaron de mi lado y apenas nos dio tiempo a decirnos nada, sólo a mirarnos y decirnos lo que nos queremos con la mirada.. Suave dejaste que me acercase a ti por primera vez, y suave te fuiste, con la cabeza apoyada en mi regazo. Entonces me dejaste tu aroma, mezclado con mi perfume de violetas. Te besé el cabello por última vez, y poco a poco te alejaron de mí.
Y ya sólo me queda cerrar los ojos, y recorrer con mi mente los rasgos de tu cara, las cicatrices de tu cuerpo. Me queda eso y esperar.. Esperar a que la vida me deje como a ti te dejó aunque no quisieras. La muerte espera, ya estés acompañado o desamparado. Si estás junto al Amor, el Amor llorará por ti aunque tú no quieras; si estás solo, expirarás dándote cuenta de que ansiabas una compañía, aunque sufriera por ti.
Quiero que sepas, si puedes leer esto, que sigues estando en mi corazón deshecho, que se va pudriendo poco a poco, pero que te sigue guardando un rincón. Me tuviste siempre en vilo, siempre celosa, a pesar de saber que me amabas y que me pertenecía tu amor, pero ya sabes que distan más los corazones de los amantes que cualesquier otros, que siempre se sienten separados y deficientes. A pesar de todo lo que sufrimos, nos seguíamos amando. Pero ya es hora de volver a estar juntos. Me reuniré contigo, por lo que esta despedida es tan sólo por un instante. Ahora me tendrás de nuevo a tu lado.
El tejón de Imado
Amor, amor, palabra dada; el hecho, malo; el fin, peor.
AIRA de Pamina (la flauta mágica):
Ach, ich fühl’s,
es ist verschwunden,
ewig hin der Liebe Glück!
Nimmer kommt ihr Wonnestunden
meinem Herzen mehr zurück!
Sieh’, Tamino, diese Tränen,
fließen, Trauter, dir allein!
Fühlst du nicht der Liebe Sehnen,
so wird Ruh’ im Tode sein!
—
¡Ay, tengo el presentimiento
de que la dicha del amor
ha desaparecido para siempre!
¡Nunca volveréis a mi corazón,
horas de delicia!
Mira… Tamino, querido,
estas lágrimas corren sólo por ti.
¡Si no sientes los anhelos del amor,
mi descanso estará en la muerte!
—
Ay.. tú, Amor, que me acechas.. Dame un momento de aliento..
Mis labios están resecos, pero nunca me acuerdo de ello y, cada vez que abro la boca para respirar, se resquebrajan y comienza otra vez a brotar la sangre de ellos.
No sé cuánto tiempo pasa, y no soy consciente de ello. Ni siquiera me importa..
¿Qué necesidad había? Sabes que no vas a conseguir nada con esto.
Llora lo que quieras, nadie se compadecerá por ti, nadie sentirá preocupación por un desgraciado. Ya has conseguido que sientan repugnancia, asco hacia ti y hacia lo que te rodea. Estás enferma y lo sabes.
Él ya ha hecho suficiente por ti, desagradecida. ¿Qué más quieres? ¿Tomas por insuficiente lo que te da? ¿Consideras escasa su protección (que era todo lo que querías)?
Ya nadie te cree, lo sabes. Ya no. ¿Por qué iban a hacerlo? Siéntete perdida, porque es lo único que has conseguido. Las lágrimas que ahora recorren tu rostro son corrosivas. No volverás a mojar el hombro de nadie, porque ningún hombro te acogerá. Ningún regazo estará ahí para ampararte.
Los demás ya han tenido bastante contigo. No intentes seguir con su sufrimiento. Has muerto para ellos. No vales nada. Aliméntate tú sola de tu propia repugnancia, de tu propio cuerpo, de tu carne putrefacta, de tu cara demacrada, de tus cuencas vacías, de tu falso dolor.
Vete, pues ya has salido de la vida de todos a los que hiciste creer que te amaban.
–
–
Dejaré las cosas como están. Lo dejaré todo. El escritorio quedará siempre del mismo modo. Nadie perturbará esa calma. Esa calma en la que no se puede reposar porque es imposible llegar hasta ella, porque es una calma que uno mismo siempre desordena. Por eso, y para mejor, se quedará todo así. Y sin un solo ruido me marcharé a buscar una paz inamovible que me guíe, que me enseñe el camino para no volver nunca atrás, que me dicte las pautas del destino perfecto..