Día a día

Todo está bien.

Aprenderás a vivir solo de nuevo, sin tenerme tan firme en tus pensamientos.
Y, si nos volvemos a encontrar, espero que sea un feliz encuentro.

Debemos partir.
Porque mi salud viene antes que tu desesperación.
Y tu paz viene antes que mis celos.

Me despierto con suficiente malestar como para notarme melancólica o tranquila o agotada o molesta.

Y claro que paso por momentos de pensar en lo que sucedió
hace días
hace semanas
hace meses.
Y no me enfada:
sólo me desagrada por desgaste,
y me pone triste, pero sin lágrimas en los ojos,
como cuando miras por la ventana al jardín, sin saber ya qué esperar de nada, ni de nadie, ni de ti mismo.

Y veo cómo los rincones de la casa van acumulando prendas, objetos, papeles, aunque crea recordar haberlos recogido todos hace un momento.
Porque la vida sigue pasando, pero de una forma extrañamente casual.
Me decido por deshacerme de cosas. No porque me recuerden a ti, sino porque, cuando lo paso mal, me vuelvo más útil y desprendida.

Las galletas a la basura (esas, que no quieren caer de lo perfectamente encajas que están en el bote, como si alguien las hubiera colocado delicadamente a mano en armonía fractal), la ropa (ya limpia y doblada) en una caja.
Y tú seguramente preguntándole a la IA qué hacer con tu vida porque no puedes resolverlo solo.

Una limpieza física que limpia algunas impurezas en la superficie del alma.

Descubrirás que los días sin mí no son tan malos
y que todo está bien cuando dos almas se han querido.
Al final queda, quizás, un recuerdo pequeñito y lejano de algo puro que no pudo ser, pero que, al menos, fue.

Sigue hacia delante porque es lo que yo querría para ti;
porque es lo que cualquiera querría para ti.

Alguien me preguntó ayer cómo andaba de salud y al momento se corrigió y me dijo: ¿El amor va bien? Porque, si el amor va bien, todo está bien.
Es bonito, pero no lo tuve muy en cuenta. Era alguien muy mayor, de quienes se suele valorar la larga experiencia en la existencia. Y, aún así, no lo tuve muy en cuenta. Si no es amor hacia alguien, es hacia algo o hacia nosotros. ¿Qué nos quita de amar una idea o a un amigo para sentirnos realizados y felices? No es sólo el romanticismo lo que nos tiene atados a este mundo. Quizás la fe. Y ¿dónde están los límites entre la fe, el amor, la motivación y la pasión? ¿Qué nos mueve? ¿Cuáles son tus principios y cuáles tus prioridades y cómo evolucionan en el tiempo dentro de una lógica y una madurez? No tienes por qué pensar igual que yo. Ni que nadie. O sí.

Y me sigue gustando el olor a café, aunque odie mi trabajo. Pero el aroma no lo es todo para seguir metido en un pozo, ni te llena de esperanza para siempre. Ni te nutre. Es vivir cegados dentro de una niebla.

Hay algo en lo que sí creo y es que, a veces, tienes que dejar ir algo precisamente por ser lo que más quieres en el mundo.
Quizás tengamos que admitir que, si no sabemos cuidarnos de cerca, habrá que hacerlo en la distancia y en el olvido
y que nuestros caminos, aunque se juntaran, nunca tuvieron un mismo destino.

Quiero que entiendas que mi paz no está entre tus brazos
y nunca lo ha estado.
Mi paz está en mirar el cielo nocturno repleto de estrellas.
Porque paz y refugio no tienen por qué estar en un mismo lugar.

No tuvimos tiempo de apenas conocernos.
A estas alturas, podría decir que ni siquiera me dejaste conocerte
(aunque lo que no se muestra también demuestra, para bien o para mal).
Y, aún situando un muro entre nosotros, crees saber cómo me siento
y me atacas desde tu dolor para hacerme reaccionar.
Para, respira y piensa. Y no juzgues afligido lo que no conoces.

Sé que tienes que escucharlo, como siempre lo has necesitado:
que me importaste y me importas
que te amé y te amo
con todos tus fallos, pero no por encima de ellos a la desesperada
porque no nos conviene, ni nos hace bien.

Te deseo observar el mundo alrededor
Pensar antes de hablar
Escuchar antes de sentenciar
Actuar antes de prometer

Aprenderás a vivir solo de nuevo, sin tenerme tan firme en tus pensamientos.
Quizás cambies o marques objetivos en tu vida o te olvides de ser mejor.
Al menos, si nos volvemos a encontrar, espero que sea un feliz encuentro.



[De fondo: cozy jazz cafe]

Avatar de Desconocido

About ardillamontaraz

Español/English Las aventuras y los viajes de la Ardilla Montaraz ~Adventures and trips of a wild squirrel La despensa de la Ardilla Montaraz ~Larder of a wild squirrel
Esta entrada fue publicada en About C, Amor, dolor, pensamiento, vida y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario