Por el amor que florece de la Nada. Por la pasión que surge de aquel personaje desconocido, desaparecido entre las nieblas del final de la vida; el que deja un rastro de nubes sonoras y una huella de violento silencio. Por él, que nos hace desear lo que nunca tendremos, destruyéndonos, y que nos arrastra por un desasosegado camino de nostálgico pensamiento, hasta la amarga consumición de nuestra melancólica existencia.
23/03/2016; 23:59
[Sobre Glenn Gould]
