Hasta este instante, no había sido nunca consciente de lo tan mala persona que soy.
De que nunca he ayudado ni consolado lo suficiente. De que no siempre acierto con las palabras y del dolor que provocan mis silencios.
Hasta este instante, no había sido nunca consciente de lo tan mala persona que soy.
De que nunca he ayudado ni consolado lo suficiente. De que no siempre acierto con las palabras y del dolor que provocan mis silencios.