Y llorar
Cada vez que vuelvo
Al supuesto hogar
-
mayo 2026 L M X J V S D 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 -
Entradas recientes
Categorías
Disolución
Desestructuración
Errores
Notar tu mirada a través del espejo mientras me concentro en mi misma.
Anticipación de pensamiento
Verdades sin censura
Mentiras al aire
ganas de matar;
Mentiras conocidas
ganas de morir.
Angustia en las manos,
angustia en el corazón.
Mirarte desde el otro lado de la mesa y sentir ese temblor entre el pecho y la garganta como cuando estuve enamorada de ti.
Respiración expuesta
Manipulación esperada
Infidelidad consentida
Depresión contenida
Disimulo evidente.
Silencios.
Querer tocarte y querer odiarte al mismo tiempo.
Agarrarme a ti para que me salves, sabiendo que no lo harás.
Ruido.
En
ese
lugar
donde tiene
hogar la amargura;
donde te olvidé,
donde acordé encontrarte,
donde silban los silencios;
enmarañada angustia
con vistas al Mar,
robado aliento,
un suplicio
obligado,
muda
voz
Te dio por enamorarte de una artista.
A ti, que lo que más deseas es ocultar tus sentimientos.
Tú decidiste
olvidar el ayer;
pero inconsciente.
Necesito descansar, necesito dormir, dejar de lado el trastorno; necesito motivación, necesito amor. Necesito descansar, necesito pensar, necesito sentarme al sol, meterme en el agua, bailar, movimiento, pisar la arena de la playa. Necesito descansar, necesito reír, necesito escuchar, querer, cantar, vivir los sueños con los ojos abiertos.
Eso es: Necesito vivir.
Crecer la idea
del pensarte y odiarte.
Romance extinto.
Voluntad perdida,
encontrada
y olvidada de nuevo.
¿Dónde están ya
las ganas de vivir?
En lo profundo
del mar cayeron,
tras un largo letargo
y agotamiento.
Cuando algo cambia;
creer en el amor
desaparece.
Afortunada o desafortunadamente, hay varias personas que echo mucho de menos en mi vida. Todas estas pérdidas me causaron un dolor que, con el tiempo, se convirtió en afligida melancolía.
Algunos se fueron sin dejar rastro, sin avisar; otros, mi cabeza decidió olvidarlos al instante sin que yo siquiera me diera cuenta; y, otros, fueron desapareciendo sin querer.
Pero fue un dolor sano, sin traiciones conscientes. Desde malentendidos, hasta acuerdos e infortunios.
Dichosa por haber tenido la oportunidad de estar con alguien que valió la pena, hasta donde yo le conocí.
Desafortunada por no haberme agarrado a ti más fuerte.
Cuando el hogar
sólo se siente como
cuatro paredes.